LIBROS - ÉXODO

Mayo 13, 2026
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En el libro del Éxodo, el demiurgo Jehová y su perrito Moisés se muestran tremendamente excitados tras los actos perpetrados en Egipto, ya que serán los que desaten miedo en los pueblos aledaños a los hijos de Israel.

Tras ser liberados de la esclavitud, el demiurgo solo pide a cambio veneración y obediencia: un vínculo definitivo entre Israel y él, como dios único. Frente a ellos, un absurdo volumen de reglas civiles, construcciones y rituales de adoración completamente imbéciles.

La mayor promesa, tierra que tanto dios como su pueblo están listos para tomar por fuerza.

Adenda, 26 de mayo de 2026:

En los libros Levítico y Números, el demonio Jehová no puede contener el ano que tiene por boca. Continúa eternamente con una serie de hipnosis alrededor de lo que se supone es la construcción de un mito de identidad. No otra cosa más que códigos y normas sociales completamente arbitrarias, discriminatorias, e innecesariamente complicadas, lejanas de sostener peso espiritual, cultural o simbólico.

Yahweh tampoco pierde oportunidad para mostrar su completa incontinencia emocional cuando María y Aarón lo confrontan sobre por qué Moisés es su único y exclusivo lamehuevos. A lo que responde dándole lepra a María y expulsándola del campamento por una semana.

Otro lindo ejemplo de la belleza de este libro, que aún parece tener agarrado por los huevos a un gran segmento de la población bajo eso que se llama autoridad moral, está en el mandato divino de enviar a 12 espías para observar las condiciones de la tierra prometida. Cuando algunos de ellos regresan con dudas sobre las posibilidades del pueblo de Israel para tomar esa tierra, Jehová decide castigarlos obligando al pueblo entero a vagar por el desierto durante 40 años, todo esto en un monólogo demente y sediento de sangre.

Esta compilación de libros, que no es más que un cagadero de textos producidos en épocas, contextos políticos y culturas completamente diferentes, pretende presentarse como un monolito mítico, espiritual, cultural y originario. Vaya puta falta de respeto.